Clonación de Cabellos
Existen distintos grupos de investigación trabajando sobre diferentes técnicas para clonar cabellos o bien multiplicarlos como réplicas. De obtenerse los resultados esperados, los nuevos cabellos luego se utilizarían para transplantes en el donante original. Esto sería de gran utilidad ya que evitaría una de las principales falencias de los sistemas actuales de transplante: La limitación de cabellos susceptibles de ser donados. Se trataría de hacer crecer cabellos en un laboratorio, a partir de un cabello único o un pequeño números de ellos. En Suecia, un grupo de investigadores ha patentado una técnica que permite extraer cabello en fase de crecimiento (anágeno), extraer algunas de sus células para reproducirlas bajo ciertas condiciones y luego injertarlas en el cuero cabelludo para producir folículos pilosos. En estas técnicas, las células madre (stem cells) serían las principales responsables de la posible clonación. Los estudios actuales sobre ellas avanzan vigorosamente. De los tres tipos reconocidos, Totipotenciales, Pluripotenciales y Multipotenciales, serían éstas últimas, con ilimitada capacidad de multiplicarse y alta especialización, las que interesan más como potenciales proveedoras de folículos. Nuevos "marcadores", desarrollados recientemente, posibilitan la identificación de células madre de la papila dérmica y de la raíz de los cabellos, que serían las más apropiadas. No obstante, clonar un folículo es sólo el primer paso, también hay que lograr que el mismo esté realmente en condiciones de producir nuevas fibras. ¿Cómo se hará para programar a estas células madre tan específicas con, por ejemplo, los adecuados parámetros posicionales, de modo tal que los futuros folículos clonados mantengan una correcta ubicación en la piel, simetría, dirección de crecimiento y ángulo? ¿Cómo obtener la exacta pigmentación para que los nuevos cabellos no se destaquen de los preexistentes?¿Qué pasará con las correspondientes glándulas sebáceas?¿Los ciclos de los nuevos cabellos se corresponderán con los de los originales?
Terapia Genética
En la actualidad, distintos investigadores han logrado identificar ciertos genes que aparentemente se vincularían con los ciclos del cabello. En 1998, la Dra. Christiano (Universidad de Columbia, E.E.U.U.) halló un gen responsable de una rara forma de calvicie. Algún tiempo después, publicó el descubrimiento de otro gen (nude-gene) que influencia al folículo. En 1998, la Prof. Elaine Fuchs (Howard Hughes Medical Institute) publicó que la molécula ß-catenina puede crear nuevos folículos en ratones. En 1999, el Dr. Cristal (Universidad de Cornell, E.E.U.U.) demostró que un gen era capaz de reactivar a folículos capilares inactivos, en ratones.
Esto es especialmente importante porque se sabe que ciertos folículos pueden reactivarse hasta quince años después de haber dejado de producir cabellos. Como todas las nuevas terapias genéticas, se requerirá de largos estudios para determinar con la mayor precisión posible los verdaderos alcances de la supresión o modificación de un gen. Con el tiempo, este tipo de terapéuticas serán especialmente eficaces para tratar anormalidades como la Alopecia Areata e incluso la alopecia androgenética, la de mayor presencia entre los varones.
Células Madre
En un estudio reciente publicado por científicos de la Universidad Rockefeller (USA) en la revista Cell, se informa que las células madre dérmicas tendrían la facultad de regenerase cuando se cultivan en laboratorio y luego se implantan en un sujeto. El estudio sostiene que en el proceso pueden llegar a diferenciarse como piel y cabello. Es decir que células madre implantadas tendrían la capacidad de crear nuevas células capilares en reemplazo de las que han muerto. También en estudios de la Universidad John Hopkins (USA) se habría demostrado una actividad similar en base a estudios sobre el gen Hairy (un regulador de otros genes), que fue descubierto en 1922 por el Dr. Thomas Hunt Morgan, en Nueva York. En realidad estas nuevas experiencias sólo han tenido lugar sobre ratones calvos, útiles al efecto ya que comparten la casi totalidad de los genes con el hombre. Todas las células de la piel serían capaces, en principio, de formar un pelo. Pero la primera célula que decide formarlo emite una señal a sus vecinas (inhibición lateral) para impedir que ellas hagan lo mismo. Si la primera célula muere deja de emitir la señal y otra célula ocupa su lugar. Se trata de investigaciones alentadoras que demandarán muchas comprobaciones y varios años antes de que se pueda determinar su verdadera utilidad para los seres humanos.