Tratamiento Capilar
El tratamiento
En los últimos 15 años, hemos podido presenciar una revolución científico/medicinal, enfocada, primero, en la comprensión de las características y funcionamiento de los bulbos capilares y su producto, el cabello y más tarde en las medicaciones. Si bien las soluciones propuestas para la alopecía no siempre han dado los resultados esperados, es innegable que se ha avanzado mucho.

Hoy el público en general y en particular quienes padecen esta disfunción están mucho mejor informados acerca de cual debería ser su conducta con el objetivo de mejorar sus posibilidades frente a las distintas causas vinculados con los problemas del cabello. Sabemos que debemos mejorar nuestro sistema de vida, la alimentación y que, sobre todo, no debemos ilusionarnos con soluciones "mágicas" o tratamientos sin sustento científico, recurriendo siempre a la consulta con un médico especializado.

Si bien la alopecía cronoandrogenética es la causa más común de la pérdida del cabello en los varones, existen muchas otras que pueden afectarlos, así como a las mujeres.

Propuesta por primera vez en 1978 por Zamerck & Stephenson, la terapéutica con nucleótidos representa un nuevo paradigma en la búsqueda de drogas medicinales. Estimulados por acreditadas experiencias que demostraron el incremento de los niveles de AMP cíclico en los folículos capilares de pacientes con alopecía androgénica tratados localmente con ribobucleósidos, en 1995 comenzamos a evaluar la posibilidad de revitalizar los bulbos capilares con formulaciones específicas, en hombres y mujeres afectados por los distintos tipos de alopecia.
La aplicación mesoterápica local (en el cuero cabelludo), en dosis extremadamente pequeñas de una solución de nucleótidos extensamente probada y presentada originalmente en tres congresos internacionales por la Dra. Norma Incatasciato, es la base del tratamiento. Este producto de síntesis carece de efectos secundarios adversos.

Es importante informar que, antes de iniciar el tratamiento, se realizan distintos estudios para determinar la verdadera situación de cada paciente y su probable evolución, así como para brindarle recomendaciones que ayuden a mantener los resultados obtenidos.

El control de la caída anormal, la recuperación del calibre, de la resistencia a la tracción, del brillo (por recomposición de la queratina) y la aparición de nuevos cabellos pueden observarse, concretamente, aproximadamente a los 2 meses de comenzado el tratamiento.